Semifríos de pistacho y limón con glaseado espejo

Aquí sigo probando postrecitos nuevos con los que acariciar el paladar. Éste sin duda lo consigue. La mousse de pistacho es fina y elegante y el toque refrescante de la crema de limón lo hace irresistible. Ya os he comentado anteriormente que estos postres son todo un descubrimiento. Me parecen super cómodos de hacer. Sí que es cierto que llevan varias elaboraciones, pero todas ellas sencillas y bastante rápidas de hacer. Otra gran ventaja es que lo puedes preparar con mucha antelación ya que se conservan congelados hasta unas horas antes de consumirlos. Y además de ricos y las infinitas posibilidades en cuanto a sabores, es que quedan tan bonitos.... Os cuento todo ahora mismo... os aseguro que vais a sorprender presentando este tipo de postres.


Ingredientes 8-12 uds

  1. Para la crema de limón:

  2. 90 ml zumo de limón

  3. 10 gr gelatina neutra en polvo (1 cucharada sopera) o 6 hojas de gelatina

  4. 90 gr azúcar

  5. 90 gr huevo (2 uds)

  6. 110 gr mantequilla troceada a temperatura ambiente

  7. Para la mousse de pistacho:

  8. 6 gr gelatina neutra en polvo o 4 hojas de gelatina

  9. 145 ml nata para montar

  10. 200 gr chocolate blanco troceado en trozo pequeños

  11. 170 gr nata para montar

  12. 70 gr pasta de pistacho

  13. Para el montaje:

  14. 8-12 galletas de pistacho (Ver receta)

  15. Glaseado espejo (color a tu gusto, yo puse verde) (Ver receta)

  16. Pistachos picados, tiras finas de piel de limón


Pasos

1- En primer lugar prepara la crema de limón. Lo primero es hidratar la gelatina. Si utilizas hojas, sumérgelas en agua fría y reserva. Si utilizas gelatina neutra en polvo, ponla en un bol con 3 cucharadas soperas de agua, remueve un poco y reserva hasta que se endurezca, mientras continuas con la receta.

2- Pon en un cazo el zumo de limón, el azúcar y los huevos. Bate con una varilla manual hasta que esté todo integrado y lleva a fuego suave. No dejes de remover hasta que espese. De esta manera no saldrán grumos. Una vez haya espesado añade la gelatina hidratada, si es en hojas debes escurrirla bien con las manos y si es la gelatina en polvo, incorpórala tal cual (se habrá endurecido y parecerá una esponja).

3- Remueve muy bien hasta que veas que la gelatina se ha disuelto e integrado y retira del calor. Añade la mantequilla troceada y mezcla hasta que se haya deshecho y esté totalmente integrada. Estos son los molde que utilicé en esta ocasión, pero pueden ser de cualquier otra forma.


4- Reparte esta crema en los moldes de silicona que tengas. Te quedará como la mitad aproximadamente. Lleva al congelador o nevera para que solidifique un poco mientras preparas la mousse de pistacho.

5- Para la mousse de pistacho, pon el chocolate blanco troceado en un bol y reserva. Como en la crema de limón, hidrata la gelatina y reserva. Por otro lado coge los 170 gr de nata y monta en picos suaves. No debe quedar muy firme. Reserva en la nevera.


6- Pon en un cazo los otros 145 ml de nata y lleva a ebullición. viértela sobre el chocolate blanco troceado y remueve hasta que se haya fundido completamente. Si fuera necesario, llévalo al calor para que acabe de derretirse.

7- Incorpora la gelatina hidratada y remueve hasta que se disuelva por completo. Añade también la pasta de pistacho y remueve hasta integrar.

8- Saca de la nevera o congelador el molde. Comprueba que la crema de limón se haya endurecido un poco, al menos lo suficiente como para poder verter encima la mousse y que no se mezcle, formando así dos capas. Reparte la mousse de pistacho sobre la crema de limón acabando de rellenar con ella los moldes.

9- Ahora sí, debes congelar por completo los semifríos. De manera que llévalos al congelador mínimo 6 horas, o mejor de un día para otro. Los puedes hacer con antelación y tenerlos congelados para el día que los vayas a consumir.

10- Antes de dar el baño brillante a los semifríos, recuerda que el glaseado espejo debe estar a unos 35ºC y que los semifríos deben estar completamente congelados en el momento de aplicarlo sobre ellos.

11- Desmolda los semifríos que vayas a necesitar y ponlos sobre una rejilla. Ten la precaución de colocar debajo un plato o bandeja para recoger todo el glaseado que goteará. Además, luego lo puedes recoger para reutilizar.


12- Vierte el glaseado en el centro de cada semifrío y deja que se deslice por todos lados, cubriéndolos completamente.


13- Con mucho cuidado y con ayuda de una espátula colócalo sobre una galleta. Decora la base de cada uno con trocitos de pistachos.


14- Si quieres puedes decorar la superficie con unas tiras finas de piel de limón.


15- Lleva a la nevera los semifríos para que se descongelen antes de tomarlos. Necesitarán unas 2 horas. Pero los puedes tener en la nevera ya descongelados del día anterior incluso.

16- Y listo! Momento de disfrutarlos. Mira el interior, está divino y riquísimo.



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