Cheesecake fabulosa

Como veréis me he emocionado al poner nombre a la receta de hoy. Pero es que no es para menos. Yo creo que no hay tarta de queso que no está rica. Todas tienen algo en común y es que suelen ser muy fáciles de preparar. Unas con unas proporciones de ingredientes u otras, cremosas, consistentes, ligeras...cada una con su toque especial y todas deliciosas. Pues bien, hoy toca ésta que es las potentes. Cremosa, pero contundente y con un sabor increíble. La inspiración viene de una receta que compartió #horneandodeseos. Ella nos recomienda hacerla de víspera porque los sabores se acentúan y la tarta reposada adquiere mejor consistencia y así lo he hecho yo. Sola sin más está deliciosa, pero admite salsas de frutos rojos, fresas, frambuesas, arándanos o dulce de leche. Yo preparé una salsa de fresas aprovechando que tenía en casa. He utilizado un molde con 20 cm de diámetro y que queda clavado. Llega hasta el borde, de manera que el resultado será una tarta bien alta. Si el tuyo es más grande no hay problema, sólo que quedará un poquito más baja, pero igualmente deliciosa. Dicho todo esto, vamos con la receta!


Ingredientes 12 raciones

Para la base:

180 gr galletas tipo Digestive

90 gr mantequilla sin sal derretida

Para el relleno:

540 gr queso cremoso tipo Philadelphia

120 gr azúcar glas

1/2 cucharadita sal

40 gr harina de trigo

El zumo y la ralladura de un limón

360 gr nata (35 % materia grasa), yo utilicé nata fresca

5 huevos L

1 yema de huevo

Para acompañar (opcional):

Frutos rojos frescos variados: frambuesas, arándanos, fresas.

Salsa de frutos rojos (mezcla de varios o del que te guste o tengas, yo la hice de fresas) (Ver receta)



Pasos

1- Empezamos forrando la base de un molde desmontable de 20 cm de diámetro. Trocea la mantequilla y derrite en el microondas en tandas de 30 segundos hasta que se vuelva líquida.

2- Tritura las galletas y añade la mantequilla derretida. Mezcla para que se integre y cubre la base de tu molde con las galletas. Reparte por toda la base y 1 cm de altura de las paredes del molde. Presiónalas un poco para que se compacten. Puedes ayudarte de un vaso para esta tarea. Lleva a la nevera unos 30 minutos.


3- Antes de empezar a hacer le relleno, precalienta el horno a 225ºC con calor arriba y abajo.

4- Mientras tanto preparamos el relleno. Pon los ingredientes en el orden que te indico en el vaso de tu batidora o robot: Primero el queso, el azúcar glas, la sal, la harina, el zumo y la ralladura de limón, la nata, los huevos y la yema y por último, la vainilla. Tritura hasta que esté todo bien mezclado y se vea una mezcla homogénea.

5- Saca el molde de la nevera y vierte la mezcla sobre la base de galletas. Puedes forrar la parte de fuera de tu molde con papel de aluminio para evitar que haya alguna fuga, ya que la masa es bastante líquida. A mí no me pasó, pero por precaución lo puse.

6- Mete el molde en el horno precalentado, a media altura y hornea 10 minutos. Pasado el tiempo baja la temperatura a 120-130ºC y hornea 1 hora y 20 minutos más. Pasado el tiempo simplemente apaga el horno y deja la tarta dentro otra hora, así con el horno apagado. Después sácala del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente para conservarla en la nevera hasta el día siguiente.


7- Saca la tarta de la nevera una hora antes de servirla para que se atempere un poco, así estará más rica. Desmolda con cuidado y decora a tu gusto si así lo prefieres.

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