Bavaroise de mascarpone y mousse de fresas

Este domingo nos endulzamos con este delicioso postre al cual he dado forma de rosa, con motivo del día de Sant Jordi. El corazón de este postre es una mousse de fresas, recubierto por una bavaroise de mascarpone y todo ello bañado con un glaseado espejo rojo. Animaros a preparar este tipo de postres... con cariño, una buena receta y un poco de disciplina y organización, es posible. Sorprenderás a tus seres más queridos.


Ingredientes 9 raciones

Para la mousse de fresas:

1 hoja gelatina (2 gr)

200 gr fresas frescas o congeladas

20 gr azúcar

100 gr nata para montar muy fría

Para la bavaroise de mascarpone:

3 hojas gelatina (6 gr)

80 gr leche

55 gr yemas (3 uds aprox)

80 gr azúcar

160 gr mascarpone

320 gr nata para montar muy fría

1/2 cucharadita esencia de vainilla

Para el glaseado:

Glaseado espejo (Ver receta)

Para la base:

Galletas de almendra y vainilla (Ver receta)

Para decorar (opcional):

Hojas menta fresca

Almendras laminadas


Pasos

1- Empezamos preparando los centros de mousse de fresa. Si lo prefieres puedes utilizar frambuesa o una combinación de frutos rojos.

2- Si las fresas son frescas, lávalas, corta los rabitos y trocea. Pon la fruta en un cazo y cocina a fuego medio removiendo, unos 5 minutos. Tritura el resultado y pásalo por un colador para retirar las semillas.


3- Pon la gelatina en remojo de agua fría.

4- Del puré obtenido vas a necesitar 100 gr (el resto lo puedes congelar o tomarlo con yogur por ejemplo). Pon los 100 gr de puré y el azúcar en un cazo al fuego hasta que rompa a hervir.


5- Retira del fuego y pasa a un bol. Añade la gelatina hidratada bien escurrida. Remueve hasta que se haya disuelto por completo. Reserva hasta que casi esté a temperatura ambiente, a unos 30-35°C.


6- Mientras tanto, monta la nata hasta que haga picos suaves. Para la mousse no debe quedar muy montada. Cuando veas que está cremosa y se forman surcos suaves estará lista.


7- Una vez el puré haya alcanzado la temperatura indicada, ve añadiendo la nata poco a poco y ve incorporándola con una espátula y movimientos suaves.


8- Pasa la mezcla a una manga pastelera para que sea más limpio rellenar los moldes. Yo he utilizado estás cubiteras de silicona. Tienen unos 3 cm de diámetro. Rellena los moldes, seguramente te saldrán de más. Y por último alisa la superficie con una espátula. Lleva al congelador al menos 2-3 horas.


9- Siguiente paso, la bavaroise de mascarpone. En primer lugar ponemos las hojas de gelatina en remojo de agua fría para que se vayan hidratando.

10- Mezcla las yemas con el azúcar. Por otro lado pon en un cazo la leche y lleva a ebullición.


11- Retira del fuego y vierte sobre las yemas removiendo constantemente.


12- Lleva la mezcla al fuego y no dejes de remover hasta que espese ligeramente. Aparta del calor y añade la gelatina bien escurrida. Remueve hasta que se haya disuelto.


13- Añade el queso mascarpone y remueve hasta integrar. Pasa la batidora para que quede más fino. Añade la vainilla y mezcla.


14- Monta la nata hasta que haga picos suaves. Para esta elaboración no debe quedar muy montada. Cuando veas que está cremosa y se forman surcos suaves estará lista.


15- Añade la mezcla de las yemas poco a poco e integra con ayuda de una espátula y movimientos suaves. Pasa la mezcla a una manga pastelera para que sea más cómodo rellenar los moldes.


16- Yo he utilizado estos moldes de silicona con forma de rosas, pero puedes utilizar también semiesferas. Tienen unos 7 cm de diámetro. Rellena hasta la mitad aproximadamente. Luego pon el corazón de mousse de fresa congelado en el centro. Presiona un poco y acaba de rellenar el molde con la bavaroise de mascarpone.

17- Alisa con una espátula y congela mínimo 6 horas, pero si es de un día para otro mejor.


18- Desmolda los semifríos completamente congelados sobre una rejilla con un plato o bandeja debajo para recoger el glaseado sobrante. Vierte sobre el centro el glaseado y cubre completamente.


19- Con ayuda de una espátula traslada cada semifrío sobre una galleta. Decora la base con almendras fileteadas y unas hojas de menta.


20- Lleva a la nevera al menos dos horas para que se descongelen antes de servir. Los puedes tener desde el día anterior sin problema.

Consejos: Lee con atención la receta del glaseado espejo. Es importante que el semifrío esté completamente congelado cuando lo viertas sobre él y respetar la temperatura del glaseado también, unos 35°C. Si no tienes termómetro, lo notarás tibio. Y verás que es lo suficientemente fluido como para caer por las paredes del postre. Si se enfríe en exceso lo puedes calentar unos segundos al microondas y remover bien. Espera hasta que lo notes tibio y adelante.

Y ya sólo queda sorprender con este vistoso y delicioso postre. Mira el interior!! Me tiene enamorada 😍

Recetas enlazadas: Glaseado espejo para tartas Galletas de almendra y vainilla


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